A Veces
esperando a que mis sueños
me traigan de nuevo la belleza
de tenerte entre mis brazos.
A veces, despertaba
recordando lo agradable que era
despertar viendo tu rostro
y con tu cálido cuerpo junto al mío.
A veces, pasaba el dia
viéndote solo en mi mente
como tu estás lejos y yo
susurro tu nombre en vano.
Porque esos susurros, junto
a otras muchas palabras que digo
son como semillas que caen en un pedregal.
El viento no las lleva a tus oídos.
Porque ahora, las enormes montañas
se obstinan en separarnos.
¿Pueden mis susurros aguantar los pasos infinitos
a través de las espadas hostiles de hierba?
¿Pueden mis susurros superar las aguas ilimitadas
de los mares desafiantes, y furiosos?
Todo ello ha conspirado para que
nuestros cielos sean distintos y separados.
Porque ahora, lo imposible domina
en cada sueño, en cada nuevo día, en cada
aliento del viento.
El mundo gira insensible a mi soledad
y yo vivo como si no tuviera vida
y tú eres aunque no podías ser.
Pues a veces, me encuentro rezando
para que el destino nos lleve a mi última esperanza
para que estés a mi lado para siempre
y “a veces” no ocurrira lo suficiente
para llevarme a mi ultima desesperación.
Copyright ©2006 Ronnie C. Cabañes


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